Balneario de Liérganes

Balneario de Liérganes

La historia del balneario de Liérganes se remonta al año 1670, cuando en el “Espejo cristalino de las Aguas de España” de Alonso Limón Monter, catedrático de la Universidad de Alcalá, se nombra a la “Fuente Santa” de Liérganes. También hay informaciones que señalan que a finales del siglo XVII se usan estas aguas para tratar a las personas enfermas que vivían en sus proximidades.

Pero será durante los siglos XIX y XX cuando el balneario de Liérganes alcance su máximo esplendor, coincidiendo con el auge de este tipo de centros termales. A finales del siglo XVIII se constata que aumenta la preocupación acerca de los problemas que conciernen a la higiene pública. Se instala, en este tiempo, una política de salud en los Estados ilustrados y se fomenta la creación de estos lugares, que en Cantabria tuvieron mucho tirón y fueron surgiendo rápidamente. Y es que muchas topografías médicas alababan la climatología de la región y la calificaban de zona “sana”.

Las instalaciones del balneario de Liérganes están compuestas por baños y duchas, con baños termales de burbujas o hidromasaje, duchas a chorro, duchas circulares o escocesas, pediluvio, baños turcos o baños de vapor; una sala especialmente dedicada a aliviar patologías del sistema respiratorio; un circuito termal con la Piscina del Rey o la Balnea Lustral, donde se aúna la aplicación de duchas, baños, chorros, termas húmedas y secas, envolturas o aromaterapia; cabinas de estética donde se son combinaciones de baños, duchas, chorros, envolturas, termas húmedas o secas, envolturas o se aplican técnicas basadas en la medicina china y la cromoterapia para introducirnos en la energía del color.

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Las aguas del balneario de Liérganes

Las aguas mineromedicinales del balneario de Liérganes están reconocidas internacionalmente debido a sus propiedades. Brotan de la fuente Santa y tienen una fuerte mineralización, son sulfuradas cálcicas. Fueron declaradas de utilidad pública en el año 1869 y tienen muchas aplicaciones terapéuticas para que todo aquel que visita este lugar consiga prevenir, aliviar y curar diferentes procesos.

De este modo, son adecuadas para problemas respiratorios como faringitis, rinitis, laringitis crónicas, asma y bronquitis, pues poseen efecto broncodilatador y antiséptico, consiguiendo fluidificar las secreciones y la vasculariazión de la mucosa. Por otro lado, sus propiedades las hacen apropiadas para ayudar a la regeneración del cartílago de las articulaciones y son muy buenas, por tanto, para afecciones reumatológicas diversas. También para la piel, pues poseen acción queratolítica y por eso son buenas para tratar problemas dermatológicos como psoriasis, liquen plano y eccemas.

¿Qué tipos de aguas tiene este balneario?

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