¿Cómo eran las termas romanas?

¿Cómo eran las termas romanas?

Las termas romanas eran mucho más que un sitio donde poder bañarse; en la época de los romanos, eran un espacio en el que reunían personas de todos los estratos sociales, mayores y jóvenes, pobres y ricos, y donde hablaban de política, hacían deporte, se cortaban el pelo y se daban un maravilloso masaje.

En estas termas había diferentes baños con agua caliente, fría o templada, saunas, tiendas y patios. Las termas de Agripa fueron las primeras importantes que se levantaron en la antigua Roma; aunque al principio eran solo una sauna, cuando se terminó el acueduco Aqua Virgo recibieron agua para poder hacer una gran piscina. Las termas de Nerón, por su parte, fueron la referencia de otras que se construyeron después con otros emperadores. Bajo el mandato del emperador Trajano se construyeron las termas que llevan su nombre, de las que ahora se conservan algunas zonas y sus siete cisternas que llegaron a contener más de ocho millones de litros de agua.

Los restos de las termas romanas mejor conservadas son los que corresponden a las termas de Caracalla, construidas entre los años 212 y 216, en el reinado de Marco Aurelio Antonino Basiano. Son símbolo de opulencia, lujo y esplendor. Oro y mármol recubrían su interior, donde había hermosos mosaicos en sus piscinas y saunas, decoradas también con obras de arte, grandes fuentes y esculturas. Un recinto en el que podían entrar hasta 2.000 personas. En su exterior se realizaban eventos y los edificios que las rodeaban albergaban tiendas, restaurantes o bibliotecas.

Cómo era la vida en el interior de las termas romanas

Como decimos, las termas cobraban gran importancia en la vida social de los romanos. A ellas entraban personas de cualquier estrato social, hasta los emperadores Tito y Adriano compartían baño con su pueblo. Las termas estaban abiertas desde el mediodía y hasta que se escondía el sol y en ellas era posible asistir a conferencias o jugar en diferentes salas, además de lo típicamente termal como cuidados corporales o masajes.

La propiedad de las termas romanas correspondía al Estado y éste las arrendaba a alguien cobraba una entrada por acceder a ellas. En ocasiones, este dinero no se pagaba; esto sucedía cuando alguien con mucho dinero pagaba al arrendado todo el dinero de las entradas correspondiente a un largo periodo de tiempo y, por eso, los baños podían ser gratuitos. Así también se ganaban el favor de todo el mundo.

Foto: Pinterest

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