Chorros a presión

Chorros a presión

Los chorros a presión son una técnica termal que sirve para aplicar el agua mineromedicinal a través de una corriente de agua con una presión y temperatura adecuada, que de manera manual se va dirigiendo a las zonas que se quieren tratar y sigue un recorrido que debe marcar el equipo médico del balneario. Con estos chorros se logra aliviar el dolor de las áreas afectadas, además de relajar al paciente. Tiene, también, efecto tonificante y analgésico.

Se debe diferenciar entre una ducha, en cualquiera de sus modalidades, y los chorros a presión, ya que estos chorros salen por un solo orificio y mantienen la presión constante, actúan sobre el cuerpo de manera directa y con más fuerza. Sirven para tratar dolencias, digamos, de manera externa, pero también tienen muchos beneficios internos que vamos a conocer a continuación.

¿Cuáles son los beneficios de los chorros a presión

De este modo, aplicados en determinados puntos de nuestro cuerpo, los chorros a presión hacen su trabajo y tienen muchos beneficios. Si lo hacemos en las piernas consigue actuar también en el intestino, las hemorroides y la vejiga; si se trabaja sobre la espalda, brazos y el pecho se trabaja igualmente en los pulmones, el hígado o el corazón, es decir, los órganos cardiovasculares y respiratorios. Estos movimientos de agua caliente y la presión que ejerce en el cuerpo sirven, asimismo, para aliviar tensiones musculares que normalmente se acumulan más en la espalda. Son buenos, por tanto, para tratar contracturas que puedan haber aparecido en esta zona del cuerpo que tanto acusa el estrés del día a día. También estimulan la circulación sanguínea y tonifican la piel, siendo buenos para combatir con los signos propios de la celulitis y recuperar la elasticidad y firmeza gracias al efecto del agua que llega con esta presión.

Estos chorros se aplican con una manguera de la que el agua sale con bastante fuerza. El especialista se debe colocar a una distancia de tres o cuatro metros y tiene una duración de entre tres y cinco minutos. En todo momento deben ser aplicados por prescripción médica y por un personal cualificado ya que tanto la presión como la distancia deben establecerse correctamente.

El resultado final es una sensación placentera tras haber recibido este masaje acuático y la presión correcta que hará que las zonas del cuerpo que han recibido la fuerza del chorro se encuentren más aliviadas.

Foto: Balneario de Benassal

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Informo que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Óscar Giménez Aldabas, como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicito es para gestionar los comentarios en este blog. La legitimación se realiza a través del consentimiento del interesado. Te informo que los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de OVH Hispano S.L.U. (ver su política), proveedor aprobado por el Comité Europeo de Protección de Datos. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en oscar@kicaweb.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control. Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos en la política de privacidad.