Cura hidropínica

Cura hidropínica

La cura hidropínica está considerada una de las técnicas termales más antiguas; ya cuando se comenzaba a conocer el denominado como termaliso ya se utilizada puesto que es fácil de administrar y sus efectos son bastante rápidos.

La cura hidropínica consiste en ingerir las aguas mineromedicinales propias del balneario en cuestión donde se aplique este tratamiento. Generalmente se toman dos tipos de agua. Unas que son diuréticas, con mineralización muy débil, sulfatadas, magnésicas y bicarbonatadas, y otras más digestivas, con efecto laxante y que sirven para regular el funcionamiento del intestino y el sistema digestivo y hepático. Éstas últimas son de mineralización más fuerte y carbogaseosas, cloruradas, bicarbonatadas y sulfatadas.

De esta forma, el equipo médico del centro termal será el encargado de establecer las dosis y el tiempo de ingesta de estas aguas. Se aconseja tomar directamente del manantial pero por comodidad se toman en el mismo balneario, como agua de mesa, en el desayuno, en ayunas o como esté prescrito el tratamiento.

Los beneficios e indicaciones de la cura hidropínica

La cura hidropínica, de este modo, consigue que la acidez gástrica sea menor por el efecto de las aguas bicarbonatadas; asimismo, también se favorece el movimiento intestinal y se logra que el intestino no abosrba el agua de forma masiva, algo que evita la aparición de estreñimiento y ayuda a eliminar y expulsar las piedras que se pueden formar en el riñón.

Del mismo modo, con la ingesta de aguas mineromedicinales se puede mejorar, también, el funcionamiento hepático del organismo y normalizar el contenido de hierro que hay en la sangre. Está indicada principalmente para personas que tienen gastritis, que sufren estreñimiento, para quienes padecen hepatitis o insuficiencias hepáticas, para aquellos con dispepsias biliares, anemias o están convalecientes.

Con todo ello, las personas que hacen uso de esta técnica termal logran estar más hidratados, algo que es fundamental para el organismo de cualquier persona. Por otro lado, se facilita la expulsión de toxinas y elementos que nuestro cuerpo no necesita, como creatina o urea, que se forman por la propia activad del cuerpo o provienen del exterior, pero que en todo caso hay que deshacerse de ellos. Esto se consigue incrementando la producción de orina, que se logra bebiendo esas aguas y ayudado por las propiedades diuréticas de las mismas, además de con la incorporación de frutas, zumos, caldos, infusiones y verduras a la alimentación diaria.

Foto: Pinterest

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