Ducha escocesa

Ducha escocesa

La ducha escocesa alterna el uso de agua fría y caliente para crear contrastes de temperatura y lograr que las aguas mineromedicinales con las que se aplica ejerzan su acción terapéutica.

Por un lado, el agua caliente tiene un efecto dilatador de los vasos sanguíneos, lo que facilita la transpiración y relaja las articulaciones y los músculos logrando que la sangre fluya mejor. Por su parte, el agua fría encoje los vasos y hace que se pueden disminuir inflamaciones o congestiones que tenga el paciente. Los órganos reciben más sangre, la piel se tonifica, se activa la circulación y quien realiza esta técnica termal se carga de energía y mejora su ánimo. Para incrementar sus beneficios se puede complementar con 10 minutos de sauna previamente para dilatar los poros y que el agua penetre mejor en el organismo.

Normalmente, el agua caliente se aplica en aquellas zonas del cuerpo donde es habitual tener más tensión muscular, como cuello, espalda o lumbares; en cambio, los chorros de agua fría son muy adecuados para aplicar sobre piernas y tobillos, principalmente en aquellas personas que tienen una mala circulación.

Indicaciones y beneficios de la ducha escocesa

La sauna escocesa provoca una relajación de los músculos por lo que está indicada para aliviar tensiones, tanto físicas como emocionales, por su efecto sedante y relajante. Asimismo, es muy buena para quienes padecen afecciones relacionadas con la circulación ya que los contrastes hacen que ésta se reactive y la sangre fluya mejor. Por otro lado, trabaja como exfoliante para eliminar células muertas del cuerpo y hace un masaje superficial con los chorros en la piel. Es buena para combatir con los síntomas propios del estrés y también se utiliza en tratamientos estéticos como puedan ser los anticelulíticos, ya que tonifica, fortaleza y revitaliza la piel del cuerpo y, por tanto, su aspecto exterior mejora, aunque no elimina la grasa acumulada.

En definitiva, esta técnica termal de la sauna escocesa servirá a todo aquel que la pruebe para incrementar el flujo sanguíneo y mejorar su circulación, al mismo tiempo que estimulará el organismo, aliviará posibles dolores y contracturas, mejorará su respiración y proporcionará una sensación de relajación y descanso muy placentera. Algunos balnearios utilizan durante el tratamiento o finalizan esta ducha con la aplicación de productos específicos como cremas o geles que contribuyen a mejorar la salud y el aspecto de la piel.
Foto: Google Images

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