Ducha faríngea

Ducha faríngea

La ducha faríngea consiste en aplicar un chorro del agua mineromedicinal propia de cada balneario a través de pulverizaciones de gotas gordas que van directas a la faringe. Esto logra un efecto de vasodilatación y vasoconstricción que hace que la inflamación y la irritación en esta zona del cuerpo descienda. Es por ello adecuado para tratar problemas como faringitis o amigdalitis. Vamos a ver en qué consisten cada una de estas dos dolencias cuyos síntomas se pueden aliviar con con esta técnica termal.

Ducha faríngea para amigdalitis

La amigdalitis consiste en una inflamación de las amígdalas, que son los ganglios que están en la zona posterior de la boca, arriba de la garganta, y sirven para eliminar bacterias y prevenir infecciones en el organismo. La amigdalitis puede ser por una infección bacteriana o vírica y es bastante habitual en los niños.

Presenta diversos síntomas que se pueden calmar si aplicamos una ducha faríngea. Por ejemplo, dificultad al tragar, dolor de cabeza y de oídos, dolor de garganta o sensibilidad en la mandíbula, incluso puede haber problemas respiratorios. Con este tipo de ducha se contribuye a aliviar esta irritación e inflamación de la zona y la salud del paciente mejora.

Faringitis

Algo similar ocurre con la faringitis o el dolor de garganta, esa molestia que aparece en esta área de nuestro cuerpo y que hace que nos duela al tragar. Se origina por una inflamación en la parte posterior de la faringe, entre la laringe y las amígdalas. Sus causas son variadas pudiendo aparecer por un catarro, gripe, un virus, mononucleosis, etc. También las bacterias pueden ocasionar esta enfermedad, cuya aparición es más frecuente en invierno y puede contagiarse entre las personas que conviven juntas.

Además del dolor de garganta que podemos aliviar con estas pulverizaciones de agua mineromedicinal para que sus propiedades incidan directamente en este lugar, también puede causar fiebre, dolor de cabeza, dolores articulares, dolores musculares, ganglios inflamados en el cuello, etc. Esta técnica conseguirá aliviar todos estos síntomas y si la combinamos con otras descontracturantes y relajantes se logrará mejorar la calidad de vida del paciente de manera notable, ya que el dolor de la zona localizada en la garganta habrá descendido, su salud se habrá recuperado por la eliminación de toxinas y elementos externos que puedan estar dañando esta área y, finalmente, también habrá una mejoría en el estado general de la persona, que saldrá del balneario con mucho mejor ánimo y con el cuerpo mucho más estable que cuando entró.

Foto: Google Images

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