Ducha Vichy

Ducha Vichy

La ducha Vichy consiste en aplicar agua mineromedicional a través de diferentes presiones y temperaturas. Esta técnica combina la relajación que aporta el efecto de agua con el masaje que se ejerce gracias a los chorros, con efectos terapéuticos de los que se beneficia el organismo por las presiones y los cambios de temperatura.

La ducha Vichy se realiza tumbado en una camilla sobre la que va cayendo el agua como si fuese una ducha. Además de los diferentes masajes ejercicios por los chorros a distintas presiones y temperaturas el profesional médico también puede realizar un masaje manual mientras tanto, potenciando de esta forma el efecto de esta técnica termal que actúa desde los pies hasta la cabeza.

Su origen se remonta a la ciudad homónima ubicada en el centro de Francia, que atesora una gran riqueza en aguas termales. Es aquí donde se empezaron a realizar, hace más de dos siglos, técnicas que aunaban el masaje con las manos y el efecto de la ducha horizontal sobre el cuerpo. Este tratamiento relajante es actualmente muy demandado en los balnearios ya que proporciona sensaciones muy agradables y ese bienestar que todos buscamos cuando acudimos a este tipo de centros.

Indicaciones y beneficios de la ducha Vichy

De este modo, la ducha Vichy se convierte en un tratamiento especialmente indicado para alcanzar un nivel de relajación óptimo con el objetivo de aliviar la tensión de los músculos y también el estrés mental que acompaña al físico.

Las distintas temperaturas empleadas van llevando al paciente a vivir diferentes estados y sensaciones. Así, cuando el agua está más fría, el efecto es tonificante y revitalizante, genial para activar la circulación sanguínea; por el contrario, cuando la ducha sale a mayor temperatura, entre 35 y 38 grados, la acción es relajante y sedante, tanto para los músculos como para el sistema nervioso.

Por todo ello, contribuye a aliviar los síntomas de estrés dado su efecto calmante; tonifica e hidrata la piel; alivia contracturas; mejora la circulación de la sangre y el drenaje linfático, y es buena para problemas reumáticos. En definitiva, cualquier persona que desee desconectar de su ajetreo diario y disfrutar de un momento único donde poder relajarse y acceder a los efectos terapéuticos del agua y los masajes puede hacerlo con esta técnica que conseguirá que el paciente salga del centro termal con una sensación muy agradable y placentera, con cuerpo y mente relajados.

Foto: Google Images

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