Ionozon

Ionozon

El baño ionozon es un tratamiento altamente relajante que hace uso de las aguas termales mineromedicinales pero a través del vapor de agua ionizada. El bañista se introduce en una cápsula que se encuentra herméticamente cerrada, dejando la cabeza en el exterior. El vapor ionizado surge a una temperatura de entre 35 a 46 grados y todo ello, unido al ozono que se incorpora al vapor de agua, consigue que esta técnica termal sea sumamente relajante. Además, con el anhídrido carbónico se pueden tratar los problemas de circulación, por eso es un tratamiento que se aplica tanto por necesidades de relajación como circulatorias.

¿Cuáles son las afecciones circulatorias más habituales que podemos tratar con esta técnica termal? Pues existen varias. Normalmente este tipo de problemas tienen una incidencia mayor en las mujeres que en los hombres, aunque puede haber de todo y el ionozon se puede aplicar en cualquier persona que los padezca.

Celulitis, piernas cansadas, varices, tobillos inflamados, moratones, manos frías… Son algunas de las afecciones que afectan a la circulación de nuestras extremidades. A veces ocurre que los capilares de las manos o de los pies son muy sensibles y enseguida les afecta los cambios de temperatura; puede ocurrir que el sistema circulatorio se desequilibre y esta sensación aparezca en cualquier momento, pudiendo sufrir el denominado síndrome de las manos fríos.

Otros problemas circulatorios que podemos tratar con ionozon

Por otro lado, si la sangre ni circula adecuadamente se retienen líquidos y puede ser que los tobillos se hinches, incluso haya calambres, y sensación de piernas muy pesadas, cansadas constantemente. El ionozon contribuye a combatir estos síntomas porque su efecto consigue que la sangre fluya adecuadamente por el organismo.

Lo mismo en el caso de la celulitis, que también aparece cuando hay problemas de circulación y la grasa se acumula en zonas localizadas. Esta grasa es la que hace que la piel tenga apariencia irregular y se ha demostrado que su aparición tiene origen en la sangre y en los vasos linfáticos que son los que llevan los nutrientes a los tejidos y eliminan aquellos desechos perjudiciales para el organismo. Si esto no se produce es cuando se acumula la grasa en zonas concretas del cuerpo y surge la celulitis. Esto puede potenciarse si no se lleva una vida demasiado activa y no fomentamos la correcta circulación de la sangre en la piernas. Con el ionozon podremos mejorarla y, en consecuencia, atajar estos problemas y contribuir a tener una piel más sana y bella.

Foto: Google Images

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