Lago termal natural

Lago termal natural

Un lago termal natural es un espacio donde, de forma natural como su propio nombre indica, se puede acceder a los beneficios de las aguas mineromedicinales a través del baño. Se trata del origen de lo que después son las edificaciones propias de los balnearios puesto que en los centros termales se imita la forma de comportarse que tienen estos lagos y el movimiento de sus aguas.

El único lago termal que hay en España, y también único en Europa por uno de los más grandes de estas características, está ubicado en Alhama de Aragón, Zaragoza, cuyas aguas manan a 32 grados y permanecen constantes a 28 grados durante todo el año. Forma parte de las instalaciones del balneario Termas de Pallarés y tiene una profundidad de dos metros en su parte máxima. En este espacio natural es posible nadar y disfrutar de momentos de relajación en todas las estaciones del año, mientras las aguas mineromedicinales hacen su trabajo para favorecer y cuidar la salud del organismo.

El caudal que llega a este lago lo hace desde varios manantiales que consiguen que el agua se renueve totalmente cada 32 horas. Sus aguas son bicarbonatadas de mineralización media, un poco radiactivas y con contenido en calcio, magnesio, sulfatos y sílice; todo ello consigue un efecto relajante, analgésico y estimulante muy beneficioso para el prevenir, tratar y aliviar problemas reumáticos, nerviosos y respiratorios.

El entorno y características de este lago termal natural

El lago termal natural se encuentra en la localidad de Alhama de Aragón, situada a 204 kilómetros de Madird y a 116 de la capital aragonesa. El entorno es impresionante, rodeado de 62.000 metros cuadrados de jardines y parques; el lago mide dos hectáreas.

Tres balnearios forman parte de esta villa termal declarada Espacio de Interés Turístico de Aragón. Muchas son las personas que, desde hace años, desean cuidar su cuerpo y su mente a través de las propiedades de estas aguas mineromedicinales que brotan de ocho manantiales. Sumergirse en el lago supone toda una experiencia para el visitante, pues puede hacerlo durante todo el año, hacerlo en plena naturaleza, y salir de ahí con una sensación sumamente agradable, aliviando síntomas de estrés u otras dolencias. Si, además, lo haces en invierno, puede resultar muy especial, ya que el vapor cubre la superficie del lago natural y se crea un atmósfera increíble, notando el frío exterior pero al calor del agua termal calentita.

Foto: Google Images

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