Lodos

Lodos

Los lodos se utilizan en los balnearios en diferentes tratamientos, principalmente para aliviar el dolor de contracturas o procesos inflamatorios. Son una mezcla del agua mineromedicinal de cada centro termal con un sustrato orgánico o mineral, para crear ese barro que después se aplicará sobre el cuerpo y aprovechar, de este modo, los beneficios y propiedades de las aguas termales.

Los lodos ejercen su acción sobre todo para tratar patologías del aparato locomotor y reumatológicos, también se aplican en aquellas personas que sufren algún problema dermatológico como psoriasis, dermatitis o acné, entre otros.

Formas de aplicar los lodos

Los lodos se pueden aplicar en forma de envolturas, bien general de todo el cuerpo o local en un área determinada del cuerpo, como decimos, con el agua termal como ingrediente principal. Asimismo, es posible su aplicación como baño, aunque quizá menos frecuente, ya que precisa de usar más producto, pero se puede emplear un poco menos y añadirlo al agua de un baño normal, por ejemplo.

En esta forma de aplicación se pone el lodo homogéneo y termalizado en una bañera o en un lugar adecuado si se va a tratar una parte concreta del cuerpo. La persona entra en esta bañera o introduce el área a tratar, generalmente la temperatura del fondo puede estar entre 38 a 45 grados y en la superficie entre 36 a 39 grados. El tiempo de permanencia en este baño puede rondar entre el cuarto de hora y la media hora, según establezca el equipo médico del balneario. Después, se da una ducha o un baño para limpiar los restos del barro.

En los balnearios de Alemania, por ejemplo, se utiliza una bañera especial con una lona que hace que solo se llene un cuarto de ella y con esta lona se envuelve al paciente para que aguante la temperatura constante y el barro tenga efecto en todo el cuerpo.

Si se aplica como envoltura suele centrarse en áreas localizadas como hombros, codos, rodillas, abdomen, muñecas, etc., dependiendo de la dolencia que se desea tratar. Los lodos se ponen en ese lugar directamente con una grasa que puede variar, a mayor grosos más aguantará el calor en la zona. Una vez puesto el barro se envuelve se cubre con una manta, se puede colocar una fuente de calor externa para que el paciente no coja frío. La duración de estas envolturas también la establecerá el médico en función de la dolencia a tratar.

Foto: Pinterest

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