Pediluvios

Pediluvios

Los pediluvios son una técnica parecida al maniluvio pero que se lleva a cabo en los pies y en la parte inferior de las extremidades. Con su aplicación se consigue mejorar la circulación y están indicados para aliviar dolores articulares como artrosis en el tobillo, esguinces, tendinitis, varices, edemas… debido a su acción antiinflamatoria. También se recomienda para quienes tienen problemas dermatológicos en los pies como pueden ser eccemas, pues mejora la elasticidad del tejido y aporta minerales y nutrientes a la piel.

Con los pediluvios es posible aliviar la inflamación, conseguir que la piel se suavice y recupere su tono, además de que se logra una sensación de relajación que influye en el resto del cuerpo. Todo ello gracias al contraste térmico y a los beneficios del agua mineromedicinal donde se sumergen los pies.

Y es que en los pies se encuentran un montón de terminaciones nerviosas que unen esta parte del cuerpo con el resto, por eso, la aplicación de esta técnica aquí y en la parte baja de las piernas, con cambios de temperatura de frío-calor, consigue mejorar la circulación y, por lo tanto, esto beneficiará a gran parte del organismo además de solamente al área de aplicación local.

Beneficios de los pediluvios

Debido al contraste de temperaturas que se ejerce con la técnica del pediluvio conseguimos que nuestro cuerpo se beneficie del efecto que proporciona la aplicación local de agua fría y caliente. Esto repercute en las articulaciones inferiores del cuerpo, ya que se puede aplicar en caso de recuperaciones de lesiones como esguinces, tendinitis o artrosis. Esta diferencia de temperaturas activa el organismo por dentro y mejora la circulación sanguínea en esta área, que al estar conectada con todo el cuerpo consigue hacer llegar estos beneficios más allá de los pies.

Además de para el tema articular, los pediluvios también se recomiendan a aquellas personas que sufren de problemas circulatorios como varices o edemas en las extremidades inferiores; podrán reducir la inflamación de pies y tobillos, así como mejorar el paso de la sangre por estas zonas del cuerpo donde a veces la retención de líquidos se hace más evidente. La piel mejorará su firmeza y estará suave y cuidada, repercutiendo todo ello, finalmente, en un mejor aspecto, una agradable sensación de alivio de pesadez y tirantez y una relajación general de todo el cuerpo por el efecto que consigue un tratamiento aplicado en los pies.

Foto: Pinterest

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *