Tipos de aguas presentes en balnearios

Las aguas medicinales se utilizan en los balnearios por sus características especiales, que poseen valor terapéutico. Sus propiedades curativas se usan para tratar dolencias específicas con tratamientos concretos adecuados a cada tipo de agua. Éstas pueden ser sulfatadas, sódicas, radiactivas, oligometálicas, magnésicas, fluoradas, ferruginosas, cloruradas, carbogaseosas, cálcicas, bicarbonatadas o sulfurosas. Cada tipo de agua de manantial se emplea para diferentes patologías en función de cuáles son sus propiedades principales y que las hacen más adecuadas para un tipo u otro de tratamiento. Los profesionales que trabajan en cada balneario saben en qué tratamiento utilizar uno u otro tipo de agua termal.

Aguas fluoradas

Aguas fluoradas

Las aguas fluoradas son ricas en flúor y beneficiosas para nuestros huesos; y es que con ellas se logra proteger y conservar la dentadura y también previenen la aparición de osteoporosis. Por todo ello, son apropiadas para personas que tienen problemas óseos o que desean que no aparezcan. Las aguas fluoradas son buenas para tratar los dientes de niños y mayores. Actúan como protectoras contra la llegada de las caries y también contribuyen a remineralizar lesiones de este tipo que se encuentran en su estado inicial. Tienen una acción preventiva importante para la salud dental de niños y mayores. En Estados Unidos, de hecho, más de 144 millones de personas beben este tipo de aguas, principalmente de suministros de agua pública a los que se les ha añadido flúor de sodio de menara artificial. Otra parte más pequeña provienen de agua fluorada de forma natural. Los beneficios de las aguas fluoradas para los huesos Como comentamos, estas aguas fluoradas son especialmente recomendables para tratar afecciones óseas como puede ser, por ejemplo, para prevenir o aliviar síntomas propios de una osteoporosis. Las personas con osteoporosis tienen más propensión a sufrir una rotura de algún hueso; según los expertos, la mitad de las mujeres de más de 50 años tendrán una fractura de cadera o muñeca a lo largo de su vida. Para prevenir estas situaciones es importante que los huesos estén fuertes. El hueso está vivo constantemente, es decir, siempre se está reemplanzando por uno nuevo, normalmente el esqueleto completo se reemplaza cada 10 años. La osteoporosis aparece cuando no es posible producir este hueso nuevo o cuando el cuerpo...
Aguas carbogaseosas

Aguas carbogaseosas

Las aguas carbogaseosas están formadas por contenido de gas de ácido carbónico libre en su composición, concretamente con una composición superior a 250 mg por litro. Tomadas a través de la ingesta por vía oral como agua de mesa favorecen la digestión y el apetito; asimismo, también pueden aplicarse por vía tópica ya que actúan como vasodilatadoras y están especialmente indicadas, por ello, para tratar patologías del aparato circulatorio. Suelen aplicarse en baños gaseosos a diferente temperaturas en función del efecto que se desee lograr; de este modo, si se encuentran por debajo de 33 grados incrementan la tensión, entre 33 y 34 son hipotensoras, y lo son más según va aumentando la temperatura. En España se encuentran diferentes manantiales de los que brotan este tipo de aguas aunque para que puedan ser usadas en técnicas para aliviar problemas circulatorios, además, deberán tener contenidos suficientes de carbónico en cuento a temperatura y cantidad para que el tratamiento se pueda realizar en las condiciones idóneas en personas con problemas cardíacos y circulatorios, siempre que no se trate de problemas graves y sean afecciones de carácter leve. Cómo actúan las aguas carbogaseosas en el organismo De este modo, como hemos comentado anteriormente, ingerir aguas carbogaseosas como agua de mesa tiene efectos muy positivos sobre el aparato digestivo. Estimulan las mucosas, la motilidad y las secreciones, y si las tomamos en ayunas y en la cantidad estipulada por el equipo médico del balneario podremos apreciar su efecto diurético. Por ello, son especialmente adecuadas para personas con ciertos trastornos del metabolismo o cálculos en las vías urinarias. Por otro lado, las aguas carbogaseosas...
Aguas cloruradas

Aguas cloruradas

Las aguas cloruradas son, como su propio nombre indica, ricas en cloruro. Si son de alta mineralización presentarán una temperatura fría y las de baja suelen ser termales. Este tipo de aguas, estimulan un montón de funciones del organismo y tendrán diferentes efectos según se apliquen por vía tópica y externa (favorecen la cicatrización, son antisépticas, entre otras características que conoceremos más adelante) o por ingesta, por vía interna, favoreciendo la secreción gástrica. Son apropiadas, con todo ello, para tratamientos reumatológicos, dermatológicos, respiratorios, digestivos, en casos de agotamiento mental y físico, entre otros muchos que vamos a ver con más detalle a continuación. La mineralización global de las aguas cloruradas está por encima de 1 gramo por litro y los cloruros están presentes en cantidades superiores al 20%. Serán cloruradas débiles si tienen menos de 10 gramos por litro, de mediana mineralización si tienen entre 10 y 50 gramos por litro y de mineralización fuerte cuando superan los 50 gramos por litro. Por otro lado, en el caso de que sean aguas cloruradas-sódicas las funciones del metabolismo se verán estimuladas y también mejorarán las funciones que tienen que ver con la conservación de los tejidos, el desarrollo y la nutrición. Favorecen, del mismo modo, la circulación linfática y hemática. La aplicación de las aguas cloruradas De esta forma, si la persona que visita el balneario toma aguas cloruradas por vía oral a través de su ingesta estará favoreciendo que la bilis salga al intestino debido a su acción de secreción y motilidad gástrica. Si son de mineralización débil tendrán un efecto beneficioso en la vesícula al incrementar la secreción...
Aguas bicarbonatadas

Aguas bicarbonatadas

Las aguas bicarbonatadas tienen propiedades que sirven para eliminar el ácido úrico y regular el ph gástrico, equilibran el sistema digestivo y ayudan a la correcta actividad del páncreas. Son ricas en sal de ácido carbónico y especialmente indicadas para personas que padezcan reflujo gastroesofágico, dispepsia o problemas endocrinos o reumatológicos. Suelen ser de mineralización débil. Según sus componentes se pueden dividir en bicarbonatadas sódicas; bicarbonatadas cálcicas y magnésicas, bicarbonatadas mixtas, bicarbonatadas sulfatadas o cloruradas. Beneficios de las aguas bicarbonatadas De este modo, las aguas bicarbonatadas neutralizan los ácidos gástricos y facilitan la eliminación de residuos; asimismo, actúan en el intestino ayudando a que la función pancreática se desarrolle con normalidad, protegen la mucosa y son diuréticas; a nivel hepático, facilitan la producción de bilis y, por otro lado, alcalizan la orina lo que también pueden ser apropiadas en casos de cálculos renales y para deshacerse de sedimentos. Estas aguas pueden utilizarse en diferentes tratamientos, bien por vía oral, sobre todo para tratar afecciones digestivas, por vía tópica y también por inhalaciones. El médico del balneario deberá establecer cuál es la forma más adecuada para el tratamiento concreto que el paciente necesite. Bicarbonatadas sódicas: sirven para neutralizar la acidez del estómago y consiguen aumentar los jugos pancreáticos, consiguiendo mejorar trastornos del hígado y del páncreas. También protegen la muscosa y contribuyen a eliminar cálculos. Asimismo, poseen propiedades antiinflamatorias. Bicarbonatadas cálcicas: son más dieuréticas e favorecen la eliminación del ácido úrico a través de la orina. Tiene acción antiácida aunque con menor efecto neutralizante de la acidez. Bicarbonatadas mixtas: poseen manganeso y sodio, y poseen las mismas propiedades anteriormente descritas...
Aguas cálcicas

Aguas cálcicas

Las aguas cálcicas, como su propio nombre indica, son aguas ricas en calcio y contribuyen a proteger el aparato digestivo por lo que son especialmente adecuadas para tratar patologías del sistema digestivo y para aquellas enfermedades o déficit de este minera que supongan una degeneración de los huesos, así como para otros problemas cardiovasculares como el colesterol. Las aguas cálcicas tienen un aporte de calcio igual o por encima de 150 mg por litro. Este mineral es fundamental para diversas funciones de nuestro organismo, como las metabólicas o para cuidar la salud de los dientes o de los huesos. Asimismo, algunos estudios señalan que el calcio presente en este tipo de aguas puede ser mayor al que pueda encontrarse en productos lácteos. Por otro lado, estas aguas consiguen disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, reducen los niveles de colesterol alto y también equilibran la tensión arterial. De hecho, beber aguas cálcicas hace que la tensión alta baje por lo que personas con hipertensión que tengan una dieta baja en calcio podrán nivelar este mineral si realizan uno de estos tratamientos en los balnearios que cuenten con este tipo de aguas. No son apropiadas, sin embargo, para quienes tengan cálculos renales o sean propensas a ello. Aguas cálcicas para cuadros de déficit de calcio El calcio sirve para que los huesos y dientes estén sanos y también para que nervios y músculos funcionen con normalidad. Un déficit de calcio en sangre puede ser debido a falta de vitamina D, a ciertos medicamentos y antibióticos, a trastornos sanguíneos diversos, falta de magnesio, entre otros. Los síntomas más habituales cuando existe...