Aguas bicarbonatadas

Aguas bicarbonatadas

Las aguas bicarbonatadas tienen propiedades que sirven para eliminar el ácido úrico y regular el ph gástrico, equilibran el sistema digestivo y ayudan a la correcta actividad del páncreas. Son ricas en sal de ácido carbónico y especialmente indicadas para personas que padezcan reflujo gastroesofágico, dispepsia o problemas endocrinos o reumatológicos. Suelen ser de mineralización débil.

Según sus componentes se pueden dividir en bicarbonatadas sódicas; bicarbonatadas cálcicas y magnésicas, bicarbonatadas mixtas, bicarbonatadas sulfatadas o cloruradas.

Beneficios de las aguas bicarbonatadas

De este modo, las aguas bicarbonatadas neutralizan los ácidos gástricos y facilitan la eliminación de residuos; asimismo, actúan en el intestino ayudando a que la función pancreática se desarrolle con normalidad, protegen la mucosa y son diuréticas; a nivel hepático, facilitan la producción de bilis y, por otro lado, alcalizan la orina lo que también pueden ser apropiadas en casos de cálculos renales y para deshacerse de sedimentos.

Estas aguas pueden utilizarse en diferentes tratamientos, bien por vía oral, sobre todo para tratar afecciones digestivas, por vía tópica y también por inhalaciones. El médico del balneario deberá establecer cuál es la forma más adecuada para el tratamiento concreto que el paciente necesite.

  • Bicarbonatadas sódicas: sirven para neutralizar la acidez del estómago y consiguen aumentar los jugos pancreáticos, consiguiendo mejorar trastornos del hígado y del páncreas. También protegen la muscosa y contribuyen a eliminar cálculos. Asimismo, poseen propiedades antiinflamatorias.
  • Bicarbonatadas cálcicas: son más dieuréticas e favorecen la eliminación del ácido úrico a través de la orina. Tiene acción antiácida aunque con menor efecto neutralizante de la acidez.
  • Bicarbonatadas mixtas: poseen manganeso y sodio, y poseen las mismas propiedades anteriormente descritas en función de qué mineral tengan. Si se ingieren frías tienen efectos en el aparato digestivo, renal y hepático, si son hipertermales actúan en el aparato locomotor.
  • Bicarbonatadas sulfatadas: neutrliazan la la acidez pero en menor medida. Son antiinflamatorias y retienen el agua en la luz intenstinal incrementando el volumen y la estimulación peristáltica.
  • Bicarbonatadas cloruradas: ayudan a eliminar bilis por la vesícula y con ello la expulsión de ácidos biliares y colesterol, haciendo descender sus niveles.

Por vía tópica, las aguas bicarbonatadas son buenas para tratamientos encaminados a tratar reumatismos crónicos de los huesos o articulaciones, las cálcicas son especialmente buenas para problemas de la piel, también. Los tratamientos consisten en aplicaciones locales o generales. En el caso de que sea por vía respiratoria será a través de aerosoles o inhalaciones. Por vía oral se beberán diferentes cantidades según establezca el médico, antes  de comer y cenar.

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