Aguas cloruradas

Aguas cloruradas

Las aguas cloruradas son, como su propio nombre indica, ricas en cloruro. Si son de alta mineralización presentarán una temperatura fría y las de baja suelen ser termales. Este tipo de aguas, estimulan un montón de funciones del organismo y tendrán diferentes efectos según se apliquen por vía tópica y externa (favorecen la cicatrización, son antisépticas, entre otras características que conoceremos más adelante) o por ingesta, por vía interna, favoreciendo la secreción gástrica. Son apropiadas, con todo ello, para tratamientos reumatológicos, dermatológicos, respiratorios, digestivos, en casos de agotamiento mental y físico, entre otros muchos que vamos a ver con más detalle a continuación.

La mineralización global de las aguas cloruradas está por encima de 1 gramo por litro y los cloruros están presentes en cantidades superiores al 20%. Serán cloruradas débiles si tienen menos de 10 gramos por litro, de mediana mineralización si tienen entre 10 y 50 gramos por litro y de mineralización fuerte cuando superan los 50 gramos por litro.

Por otro lado, en el caso de que sean aguas cloruradas-sódicas las funciones del metabolismo se verán estimuladas y también mejorarán las funciones que tienen que ver con la conservación de los tejidos, el desarrollo y la nutrición. Favorecen, del mismo modo, la circulación linfática y hemática.

La aplicación de las aguas cloruradas

De esta forma, si la persona que visita el balneario toma aguas cloruradas por vía oral a través de su ingesta estará favoreciendo que la bilis salga al intestino debido a su acción de secreción y motilidad gástrica. Si son de mineralización débil tendrán un efecto beneficioso en la vesícula al incrementar la secreción de bilis, no así si se trata de aguas con fuerte mineralización pues sus efectos serán los contrarios. Cuando el organismo absorbe estas aguas el metabolismo se activa y son estimulantes de diferentes funciones.

Por otro lado, aplicadas de manera externa tienen efectos beneficiosos para la piel, ya que son desinfectantes y antiinflamatorias. Ayudan a que los tejidos cicatricen mejor y también contribuyen a mejorar problemas de los huesos. Asimismo, tienen acción sedante y calmante, por lo que son adecuadas para tratamientos anti estrés, incrementan el flujo de la sangre y son analgésicas. Igualmente, son adecuadas para tratamientos que sirven para aliviar afecciones del aparato locomotor como pueden ser las contracturas.

En el balneario se pueden aplicar a través de baños, piscinas, inhalaciones, estufas, duchas y chorros. Las defensas de la piel se incrementan y estimulan las funciones endocrinas, metabólicas y orgánicas del cuerpo.

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