Aguas sódicas

Aguas sódicas

Las aguas sódicas nos ayudan a controlar el equilibrio del agua en la piel, tienen propiedades antisépticas por lo que son recomendables para prevenir el desarrollo de gérmenes, actúan como protectoras hepáticas, favorecen la expulsión de la bilis que se encuentra retenida en la vesícula por lo que tienen acción purgante y son antitóxicas. Este tipo de aguas son buenas para tratar heridas que se han infectado, para eliminar las secreciones de los bronquios cuando se cursa un proceso catarral y ayudan a neutralizar las toxinas.

Los balnearios donde se pueden encontrar este tipo de aguas se ubican en Andalucía, Aragón, Cantabria, Castilla La-Mancha, Castilla y León, Cataluña, Navarra, Extremadura, Galicia, Islas Baleares y País Vasco.

Funciones del sodio aportado por las aguas sódicas

La utilización de aguas sódicas está aconsejada para tratar problemas como colon irritable, estreñimiento o patologías biliares. El sodio contribuye a regular el equilibrio de los líquidos en el organismo. Es bueno para el sistema digestivo y da energía al cuerpo. La falta de sodio produce ciertos trastornos como el hecho de no poder digerir los carbohidratos, alteraciones en el ritmo cardíaco, los impulsos nerviosos o las contracciones de los músculos, neuralgias, apatía y falta de energía, deshidratación, mareos o hipotensión, entre otras.

Una falta de sodio en el organismo puede ser debida a muchas causas. Por ejemplo, por un consumo abusivo y continuado de té, café, alcohol o azúcares refinados, cuando se lleva a cabo una dieta muy rica en harinas y grasas, cuando se produce una prolongada exposición al sol o con una excesiva sudoración. También podemos encontrar exceso de sodio en el cuerpo cuando se abusa del consumo de sal, cuando hay hipertensión, con insuficiencias renales crónicas, diarreas intensas, cuando hay retención de líquidos o cálculos renales, entre otros motivos.

De este modo, ee llama hipernatremia cuando los valores de sodio en el organismo superan la cifra de 145 meq/L, debido principalmente a que la hormona vasopresina no trabaja adecuadamente y se elimina demasiada agua, dejando el sodio retenido en el interior del cuerpo. En lado contrario está la hiponatremia, que es cuando los valores de sodio están por debajo de 135 meq/L.

Por eso, cuando acudes a un balneario con aguas sódicas estarás consiguiendo tratar un montón de patologías y lograrás que tu salud mejore siguiendo un tratamiento especial que el médico correspondiente establezca, en combinación con otras técnicas o incluso con otro tipo de aguas que consigan equilibrar adecuadamente tus micronutrientes.

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