Aguas sulfurosas

Aguas sulfurosas

Las aguas sulfurosas son muy apropiadas para tratar problemas dermatológicos, complicaciones respiratorias y afecciones reumáticas. Se pueden encontrar en los balnearios de Chiclana, en Andalucía; en Paracuellos del Jiloca, en Aragón; en Cabriel – Fuente Podrida, en la Comunidad Valenciana y en Carballo, en Galicia.

El causante de que las aguas sulfurosas tengan estos efectos tan beneficiosos es el hidrógeno sulfurado, que gracias a su acción realizada conjuntamente con otros componentes del agua es absorbido por la piel o las mucosas del sistema respiratorio o digestivo hasta llegar a la sangre y al sistema circulatorio, desde donde se dirige hacia los órganos del cuerpo para actuar ante las patologías existentes.

Beneficios terapéuticos de las aguas sulfurosas

Este tipo de aguas con propiedades mineromedicionales sirven para tratar problemas de la piel como puede ser acné, dermatitis, psoriasis o eczemas; asimismo, son muy adecuadas para quienes sufren problemas en las vías respiratorias tales como asma, bronquitis crónica, sinusitis, catarros crónicos, etc. Y, finalmente, se utilizan en tratamientos encaminados a aliviar y solucionar problemas de los huesos y musculares, como artritis, artrosis, osteoporosis, contracturas, ciáticas, lumbago entre otros.

Las aguas sulfurosas se utilizan, asimismo, para tratamientos de enfermedades neurológicas como neuralgias o para las secuelas de accidentes vasculares. Por otro lado, están indicadas para personas con hipertensión ya que hacen que baje la tensión debido a su acción de dilatación de los vasos, o para quienes se encuentren convalecientes de un infarto de miocardio. La irritación crónica también puede tratarse con estas aguas, ya que son buenas para procesos como gastritis crónica o gingivitis, entre otras. Las enfermedades ginecológicas como endometritis también pueden ser tratadas con estas aguas.

Este tipo de agua consigue mejorar la permeabilidad vascular y tienen un efecto estimulante, además de antibacteriano y antiinflamatorio. Tonifican la musculatura del árbol respiratorio y seda la hiperestesia, es decir, la sensación exagerada que algunas personas experimentan con sus sentidos. Liberan corticoides y estimulan la creación de insulina.

El sulfuro de hidrógeno que contienen se encuentra en niveles superiores a 1 mg/l y son aguas propias de los suelos fangosos, cálcicas superficialmente y sódicas en la profundidad. Poseen una gran capacidad óxido reductora sistemática. Su uso dentro del campo del termalismo se basa en que el azufre que poseen se absorbe prácticamente en su totalidad por todas las vías que concurren en un balneario, es decir, tópica, intestinal, respiratoria, etc. Las cuatro principales propiedades terapéuticas de estas aguas son, por tanto, hematopoyética, antioxidante, revitalizante y limpiador de las toxinas del cuerpo.

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